La BKF ( Butterfly chair ) en el mundo

"Président BKF", "Butterfly", "Hardoy Chair" "Tripolina Chair", "Fladdermusen", "AA", "Fladdermusfåtöljen"

A butterfly chair, also known as a BKF chair, is a style of chair featuring a folding frame and a large cloth sling hung from the frames highest points. This design is popular for portable recreational seating.

Creada en 1938 las iniciales de los apellidos del Grupo Austral, losarquitectos Antonio Bonet, JuanKurchan y Jorge Ferrari-Hardoy, (BKF) le dieron el nombre al diseño original. Ellos habían trabajado en el estudio deLe Corbusier, en París.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Dia del patrimonio ¡Qué jornada!

La BKF en los jardines del Museo de Artes Visuales del Parque Rodó.
Véase, a la izquierda arriba, el cartel por la Solana.




Minutos después: la BKF en la vereda, expulsada del Museo.

Véase arriba a la derecha, la forzosa descolgada del cartel.


Las fuerzas del orden controlando los límites del museo
También se repartieron 10mil volantes explicatorios.

____________________________________________

Con motivo de las obras en curso en la Solana del Mar, y en el marco de una nueva celebración del Día del Patrimonio, el Instituto de Historia de la Arquitectura (Facultad de Arquitectura / UdelaR) y DOCOMOMO-Uruguay convocan a las siguientes actividades:


Miércoles 1 de octubre
Conferencia del arq. Jorge Nudelman
“Antonio Bonet y la Solana del Mar”
12 hs
Salón de Actos de la Facultad de Arquitectura




Sábado 4 de octubre
Lanzamiento oficial del Día del Patrimonio
Jornada en defensa de la Solana del Mar
11 hs
Museo Nacional de Artes Visuales


_____________________________________________

EL CONSEJO DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA DE LA UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA
EN SESION ORDINARIA DE FECHA 24 DE SETIEMBRE DE 2008, ADOPTO LA SIGUIENTE
RESOLUCION:

(Exp. No 031130-000788-06) - 1o Compartir la preocupacion expresada
publicamente por diversos medios en relacion con la intervencion que ha
recibido "La Solana del Mar" del arquitecto Antonio Bonet, afectando
gravemente una obra emblematica de patrimonio arquitectonico moderno a
nivel mundial.
2o Manifestar la esperanza que mediante medidas oportunas dicha situacion
pueda ser revertida sin comprometer la integridad de la obra.
3o Apoyar todas las iniciativas que puedan ser promovidas en el sentido de
conservar y poner en valor la obra de Bonet en el Uruguay y en particular
de La Solana del Mar, comprometiendo para ello la contribucion de nuestra
Facultad en el campo del conocimiento academico, del asesoramiento y la
divulgacion, poniendolos a disposicion de los actores involucrados y la
poblacion en general.
4o Comunicar esta Resolucion a la Intendencia Municipal de Maldonado, al
Ministerio de Educacion y Cultura, a la Comision del Patrimonio Cultural de
la Nacion y a la Sociedad de Arquitectos del Uruguay.
5o Dar amplia difusion a la misma.
11 votos - unanimidad de presentes.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Cartas y textos

Sociedad Central de Arquitectos, Argentina

__________________________________________________

Estimados Señores: A través de una carta del Arq. Nudelman publicada en el Newsletter 30-60 de arquitectura latinoamericana, me entero de que nuevamente el hermoso edificio de "La Solana del Mar", proyectado y construido en 1945 por el arquitecto catalán Antonio Bonet en Punta Ballena, está amenazado con riesgo de destrucción total. Han pasado unos meses desde mi último viaje a Uruguay y varios años desde que ví por última vez "La Solana". Pero todavía sigo mostrando a mis alumnos las imágenes de esa magnífica obra de arquitectura que honra a Uruguay y a nuestra profesión. En estos países nuestros, tan jóvenes, poseemos todavía pocas obras de aquellas que merecen reconocimiento mundial por su calidad: una de ellas es ésta. Testimonia, además, un florecimiento cultural del exilio español en nuestra América, cuando hombres como Antonio Bonet, Juan Cuatrecasas y otros destacados intelectuales encontraron en nuestros suelos una libertad de la que no podían disfrutar en su patria, y nos dejaron sus obras.La preservación del patrimonio cultural requiere sensibilidad, vocación y capital, tres condiciones no siempre coincidentes. La preservación de los mejores testimonios es casi siempre el fruto de un empeño personal y colectivo, privado y público, espontáneo y gubernamental: decisión de propietarios y valoración y ayuda de la sociedad. Cuando se hace posible conjugar estos factores, el beneficio es para todos. Quisiera testimoniar con estas líneas, dirigidas desde Buenos Aires a nuestros queridos hermanos uruguayos, cuánto deseo que este valioso edificio se conserve y pueda hallar una vida plena y prolongada para que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos también puedan disfrutar la belleza de "La Solana del Mar".



Muy atentamente, Gustavo A. Brandariz Arquitecto.



Profesor Titular de Historia de la Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires



____________________________________________



Hostería “La Solana del Mar Punta Ballena Uruguay 1945-1947



Se trata de un edificio polifuncional: restaurante, salón de té, terraza de baile y un pequeño hotel. Es el primer edificio que se construyó en la urbanización de Punta Ballena que estaba iniciando. La idea surgió por la existencia de un gran médano frente a la maravillosa playa. La composición consistió en adosar una enorme losa de hormigón al médano, de manera que automáticamente se creaban tres plantas de acceso. En la primera planta, a nivel de la playa, se situó el bar, y el salón de té en un espacio en parte de doble altura en torno a una gran chimenea escultural. Esta está colocada en el centro del ambiente: es un elemento «centrípeto», formalmente irregular, que contribuye a crear un ambiente muy acogedor. En la segunda planta se situó el comedor con un vacío dando al mar y al salón de té, servicios anexos, y a la galería interior a la que dan los dormitorios. Finalmente en la planta superior está la gran terraza jardín, el bar, la pista de baile, ambientando el conjunto con tabiques curvos que crean espacios diversos. Aproveché estos tabiques para crear un efecto contradictorio con el racionalismo muy puro de aquel entonces. En el frente se puede apreciar muy bien como contrasta la plasticidad libre de sus curvas con la gran fuerza de la línea horizontal de la losa y el inmenso mástil de iluminación. Hay dos cosas más que quiero recordar de esta obra. La perfección de la ejecución del hormigón a la vista y los muros de piedra. La piedra fue muy importante allí, porque ella introdujo una fuerte nota de neoplasticismo en la composición de las paredes. Al romper su horizontalidad, crean un elemento de sombra haciendo de cada muro casi una composición abstracta.



Antonio Bonet

_________________________________________


A Quien corresponda:

Con este encabezamiento,de una magnifica canción de Joan Manel Serrat,y sin saber ya a que persona dirigirme,me siento terriblemente triste.
No hay otra palabra mas apropiada,al ver las fotos recibidas de la destrucción de parte de La Solana del Mar",en Punta Ballena,Uruguay.
Pobre Punta Ballena,pobre Uruguay,parte de su historia moderna,se escribio en esos parajes sin igual del mundo.
Buque insignia de la Arquitectura Moderna y creada por y para la "Razón" del hombre y su mundo.
En su pista de baile,arrullados por las olas,en la cubierta del edificio,hablaban, soñaban y creaban,Rafael Alberti,José Bergamín,Margarita Xirgu,Maruja Mallo,Pablo Neruda,Mº Teresa León,Ramón Gómez de la Serna,y tantos otros,que junto a mi padre,Antonio Bonet.
Solo el hombre,en su enorme estupidez,puede intentar trocear,partir y destruir lo que otros hombres crearon,con amor a a sus ideas,sus creencias de soñadores en una vida mejor,pudieron crear.
No son concientes,de que el mejor reclamo publicitario del mundo,incluso para el posible dinero ,que les mueve,a destruir,podrían usarlo en restaurar La Solana, y convertirla en reclamo de unas visitas y estancias,para un turista nada accidental,sino para los que saben lo que buscan ,peregrinaban hasta allí,para ver, donde parte de nuestros mayores habían soñado y poder ver y compartir,lo que ellos vieron y sintieron.
A partir de aquí,dejo que las palabras de Rafael Alberti,describan a La Solana....,nadie mejor,podría hacerlo,y escrito en el momento de su creación y con su espíritu en la retina.

"Una milagrosa y bella casualidad hace que el paralelo de punta Ballena coincida en el Hemisferio norte con el paralelo que pasa por el eje del Mediterráneo.No deja esto de ser una alegría y hasta un estimulante para la clara visión arquitectónica de Bonet,hijo de sus orillas.Algo de la hermosura balear y de la Costa Brava catalana tienen estos cantíles, término de una sierra,que limitan la playa por una lado,y la luz de este cielo batida mansamente en el azul extenso de las olas.Desde lo alto del lomo de la Ballena se ve el mar allá abajo romperse en un solemne juego curvo de espumas sobre una límpida superficie de kilómetros, accidentada solo por la blandura brillante de los médanos que la separan del bosque.Agua, playa, arenas y arboles.Azules, pálidos amarillos, verdes profundos.Ancho escenario soleado.Luz que recorta, ciñe, perfila.Lugar para una clara arquitectura.En el, Antonio Bonet planta su "Solana Del Mar".
Y la planta después de un largo combate a fondo con las dunas a las que roba unos miles de metros de arenas, que es empleda en el saneamiento del bosque.Aprovechando los declives de un médano, que Bonet mueve con verdadera gracia para convertirlo en jardines, hace arrancar el arquitecto desde uno de sus montículos una gran plancha de hormigon armado que es a la vez radiante y soporte de un jardín suspendido, en verdad,asombroso.Esta audaz azotea puede escalarse por uno de sus extremos subiendo las suaves pendientes de granilla que hoy florece en la arena.¿Nos encontramos acaso en la cubierta de un lujoso navío recién anclado dentro de un paisaje, al pie del verde malecón que finje el bosque?Visto desde la playa,el edificio entero sugeriría el sueño imposible de un barco empavesado de celajes y árboles. Su quilla es casi toda de cristal, atorada en la proa de maderas preciosas, acusadas por rectas verticales que parecen fundirse con los troncos del fondo

Mas no nos engañemos. Esta aparente construcción naval es la «Solana», una impecable obra maestra, la inicial del vasto proyecto urbanístico de Punta Ballena concebido por Antonio Bonet.

Un moderno sentido -de la plástica -formas y colores- tiene este arquitecto. Es un gran sabio en el empleo, en el juego de materiales. Se lo ve que conoce su Picasso, su Miró, su Lipchitz ... , todas las tentativas abstractas de las artes de nuestra época. Escojamos uno de los grandes muros de contención del edificio. El fondo gris de la piedra granítica lo mueve un aparejo semirregular que nos trae la visión de alguna tela de Paul Klee o de Torres García. Por otra parte, además, pueden también llevamos estos muros al recuerdo de los más primitivos y solemnes de las construcciones caldeas. Cuando penetramos en la «Solana», descubrimos que todo el paisaje ha entrado con nosotros o, más exactamente, que se encontraba dentro ya, esperándonos. Si uno de los problemas de la moderna arquitectura era el de aprisionar la luz y el aire en el interior de la obra, aquí nos hallamos con que el mar y la playa pueden sentarse en nuestra mesa y que al verdor del bosque nada le impide acompañamos a la hora del reposo, mientras la íntima lectura del libro preferido. Pinta Bonet su arquitectura, pero generalmente con el color que ya traen consigo las materias que emplea. Así, el cuadro que compone es de un diverso combinado natural que crea una armonía sorprendente, lejos de la vana decoración. Al exterior, el edificio está entonado por la esmeralda pálida del césped, el siena claro de la madera barnizada que en largas verticales forma la celosía, el gris verdoso de las estriadas columnas y el blanco acelestado de las cornisas. Detrás, la alta cenefa verdeoscura del bosque y las luces cambiantes del cielo completan este lienzo en donde la «Solana» es parte imprescindible del todo, centro y alma del paisaje. El interior lo entonan, contando los colores que a través del cristal vienen de afuera, la madera de incienso
con elementos de bronce que entarima la planta alta y las losas de piedra granítica, trabajadas a la bujarda, que embellecen la baja. El estilo del edificio no permite a Bonet ninguna falta. Todo ha de ser diseñado o dirigido por él: el menor mueble, la tela o el objeto más insignificante. Allí se encuentra su hoy ya famoso sillón de baqueta, extraño y bello, con algo de paraguas del revés, pero cómodo para la intimidad diaria, junto a la mesa de mármol o jaspe, como laja caída de la luna. Pieles de vacas y de toros tienden sus mapas por los pisos. Cortinas amarillas envuelven a ciertas horas el ambiente en una penumbra dorada.Maderas, cueros, gamuzas, piedras y cristales. Un lugar sobrio, una riqueza de color, de formas múltiples, a base de elementos puros, sin recurrir al artificio del adorno superfluo, sin justificación alguna. Todo, tanto en el interior como afuera de la «Solana», obedece a una nueva armonía, a un nuevo orden, tocados de gracia y de humana temperatura, distantes de esas heladas y pobres riigideces que para muchos es hoy el «estilo moderno». La clara retina luuminosa de Antonio Bonet, su escondida pasión llena de ritmo ágil, de perrfil, de alegría, estaban destinadas a encontrar, y en plena juventud, un luugar como este de Punta Ballena capaz de poner en movimiento todas sus heredadas trasparencias de arquitecto del Mediterráneo.

Mas la hazaña, quizás por realizada junto al mar, ha tenido también su gusto amargo. Incomprensiones, impaciencias por resultados que sólo el tiempo puede conceder, toda una lucha sorda de intereses ramificados, no supieron dejar de afilarse las uñas contra el magno proyecto. Pero su primer paso fue plenamente victorioso. Atravesando el viejo bosque Lusssich, a través de los nuevos caminos abiertos por Bonet, se encuentra la «Soolana del Mar». Antonio Bonet firma ya para siempre en uno de sus muuros. Delante, brotando de la arena hoy verdecida, sube hacia las estrellas, frente al océano, el mástil de un navío. Aunque no 10 veáis, el nombre de Bonet también ondea en su bandera. "


Creo que no solo el nombre de mi padre esta en ese mástil,creo que los nombres de todos ellos,de nosotros,todos los que soñaron en esos paisajes,en esas dunas,los que nos bañamos en esas aguas,los vemos en sus olas el espíritu de los que ya se fueron,pero nos acompañan en nuestra vida.
No dejemos que nos maten ese espíritu,nos dejen sin donde soñar o aceptemos impávidos que nos violen el alma,nuestras representaciones edificadas de una manera de ver,de ser,de vivir,de navegar por la vida.
Esta es una carta de auxilio,no solo por La Solana,por todos nosotros,firmarla conmigo,y seremos mas coherentes para los que vienen detrás de nosotros y no conocieron ese espíritu que se atoro en las playas de Punta Ballena,en las aguas de Uruguay.

Victoria Bonet

___________________________________________________

Sobre las obras ilegales en la Solana del Mar.
¿Avidez desmedida del inversionista?
¿Incompetencia del empresario?
¿Incapacidad profesional del arquitecto?
¿Abulia del técnico actuante en la esfera municipal o estatal?
¿Ligereza en la gestión pública?[i]

Estas preguntas se hacían los integrantes del Grupo de Estudios Urbanos -en la letra de su figura más visible, Mariano Arana- en 1982, al publicarse la versión impresa del audiovisual “Una ciudad sin memoria”.
¡Cuánta actualidad en su escueta redacción!
¿Cuánto ha variado –a pesar de los cambios políticos- en la dirección que la recuperada transparencia democrática auguraba después de 1985?
Asistimos a vacilaciones incongruentes, a pragmatismos irresponsables, a la fuerza de la plata (ya, ahora) por encima de los valores culturales que aportan riqueza en el tiempo intergeneracional.
Asistimos estupefactos a la rivalidad entre los actores: burocracias y celos, en vez de agilidad creadora y colaboración.
En todos los casos –desde los clásicos a los magníficos ejemplos de arquitectura moderna-, la destrucción es el resultado de la adaptación torpe. Basta ver la intervención en la sede del CASMU 1, uno de los ejemplos más recientes.
La Solana del Mar está, y ahora no son amenazas, seriamente dañada. Se destruyó su materialidad y su espacio interior, y con ellos sus valores estéticos, artísticos, y por tanto, financieros.
No bastó la declaración municipal de 2006, que se atuvo a mantener intacto su uso original. No bastó la tranquilidad que otorgaba su ubicación en zona non edificandi. La miopía y el cortoplacismo pudieron más.
Teníamos una obra de arte, un monumento de la más moderna humanidad, y ahora tendremos una máscara deforme e inservible.
Juan José Lahuerta, que nos visitara recientemente, escribía en “Destrucción de Barcelona”:
A veces, en las marisquerías, uno encuentra langostas disecadas, rojas y brillantes, no muy distintas de las de plástico: ¿qué puede haber de más cruel, de más feroz, que aspirar toda la carne de un barrio conservando sus huesos o caparazones, y de más desvergonzado que usarlos como signos de supuesto respeto, de recuerdo o de memoria?
[ii]
Sólo cabe preguntarse si es demasiado tarde.

Jorge Nudelman, Conrado Pintos, William Rey, Juan Fló, Juan José Lahuerta (Barcelona), Pedro Azara (Barcelona), Ramón Gutiérrez (Buenos Aires), Emilio Nisivoccia, Salvador Schelotto, Andrés Mazzini, Mariano Arana, Nery González, Graciela María Viñuales (Buenos Aires), Mary Méndez, Laura Alemán, Liliana Carmona, Gabriela Santini, María Julia Gómez, Gustavo Olveyra, Marcelo Gualano, Yolanda Boronat, Cecilia Sánchez Chiancone, Pedro Barrán, Rosario Rodríguez Prati, Laura Cesio, Mercedes Medina, Juan Carlos Apolo, Walter Castelli, Martha Cecilio, Luis Oreggioni, Aníbal Parodi, Ricardo Calicchio, Ana Grasso, Ernesto Spósito, Ilona Murcia (Bogotá), Alfonso Olveira, Montserrat Moreira, Antonio Gonzalez-Arnao, Luis Vlaeminck, Bernardo Martín, Cecilia Lombardo, Lucio De Souza, Leonardo Gómez, Marcela Caporale, Carina Strata, Mauricio López Franco, Daniela Garat, Mauricio García Dalmás, Paula Gatti, Ingrid Roche, Antonio del Castillo, Hugo Gilmet, Rosario Castellanos, Juan Pedro Urruzola, José Alfredo Fontes, Carmen Canoura, Mariana Alberti, Pablo Kelbauskas, Christian Kutscher, Gonzalo Lorenzo, Fernando Giordano, Fiorella Contreras, Elena Mazziini, Mariella Russi, Facundo Gutiérrez, Luis Zino, Valentina Soria, Jorge Majfud (Baltimore, Maryland), Pedro Livni, Jorge Sierra, Cecilia Ortiz, Ángela Perdomo, Gustavo Scheps, Daniel Peluffo, María Bonifazio, Javier Corvalán (Paraguay), Ema Crottogini, Gustavo Robinsohn (Buenos Aires), Graciela Silvestri (Buenos Aires), Carlos María Tonelli, Fernando Álvarez Prozorovich (Barcelona), Sabina Detomasi, Julio Gaeta, Guillermo Probst, Lucía Rubio, Marcelo Viola, Sara Abdala, José Luis Pirotto, Julio Villar Marcos, Alejandro Baptista Vedia, Alejandro Baptista Acerenza, Julio Navarro Arana, Héctor Berio ...y siguen firmas




[i] Grupo de estudios Urbanos (1983): Una ciudad sin memoria. Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo.
[ii] Juan José Lahuerta (2004): Destrucción de Barcelona. Mudito & Co. Barcelona, 2005 (2edición).



_______________________________________________________



Estimados amigos:
Esto que está sucediendo con la Solana del Mar es un ¡¡¡HORROR ¡¡¡
Es algo similar, cambiando el marco, con lo sucedido a los Murales de Joaquín Torres García, en el infausto incendio de Río de Janeiro, o de tantas otras barbaridades acaecidas en el plano cultural, social o político en nuestro país.Es como si siempre estuviésemos comenzando de cero. Como que no podemos construir un Patrimonio, pues tarde o temprano,la desidia ,el desinterés,los especuladores,los torturadores, los técnicos insensibles, los políticos corruptos, interesados solo por mantener su cargo y su poder, le ganan a la construcción de un mundo mejor. Un mundo donde quedan pocos espacios para los creadores, para los que sueñan, para los honestos,para los fantasiosos.Un sabor muy amargo tengo en la boca. Rabia,
bronca, impotencia, que debemos transformar en acciones. Somos muchos y valiosos los que estamos en esta situación. Primero fueron los extraordinarios puentes de madera que uno a uno desaparecieron del paisaje de Punta Ballena. Luego la reforma de la casa Berlingeri,verdadera obra maestra en la producción de Antonio Bonet. Ahora se cayeron todas las fichas con esta intervención salvaje y demoledora de la estupenda Solana del Mar. Es como si un demente se le ocurriera cortar y dañar de forma irrevesible una obra maestra de Rafael Barradas, o de otro de nuestros Maestros. Vuelvo al principio ¡¡¡¡¡UN HORROR ¡¡¡¡ Que ojalá la Justicia caiga sobre los responsables a todo nivel.


Arq. Rafael Lorente

______________________________________________



Estimado colega:
Aunque no puedo recordar si alguna vez nos hemos conocido, su llamado a la protección de la Solana del Mar me ha dejado en un mar de dudas.
No he escuchado comentarios respecto a lo que se ha propuesto hacer en la Solana. Le pido me pueda informar al respecto o dónde obtener información sobre cualquier modificación de La Solana del Mar.

Tuve el honor de colaborar con el arq. Antonio Bonet en la construcción de La Solana y estimo es una obra intocable, absolutamente intocable. Nada de lo que pueda hacer en esa espléndida construcción que pueda alterar su imagen, su organización y su plástica es aceptable. Cualquier programa de reforma es un atentado a la arquitectura nacional, donde los ejemplos de ese nivel por cierto no sobran.

Quedo a su disposición pero no puedo abrir un juicio completo sin conocer lo que se ha propuesto.
Un afectuoso saludo

Arq. Francisco Villegas Berro


__________________________________________

Este verano he estado en la Solana del Mar de Antonio Bonet, acompañado por dos arquitectos uruguayos, compañeros en Barcelona, y que nos han hecho sentir nuestro este país.
La verdad es que fue una sorpresa grata descubrir el lugar donde Bonet estuvo trabajando, con estas casas unifamiliares, y en ese paisaje tan fantástico. El lugar, su mar, su cielo, su música, y un amor silencioso por la arquitectura, en tiempos de ruidos ensordecedores. La transformación de la Solana del Mar, un auténtico desastre. Creo sinceramente que no hay palabras para describir esta destrucción, ni la falta de sensibilidad por una obra tan impresionante a la que se ha agredido irremediablemente. Siento que el patrimonio de un país pueda perderse tan fácilmente.

Josep Miàs, Arquitecte

_____________________________________

ver Oriol Bohigas en el Pais de Madrid.

_____________________________________

Para expresar tu opinión escribe a:

INTENDENCIA MUNICIPAL DE MALDONADO

INTENDENTE MUNICIPAL Sr. Oscar de los SantosTels.: 22 34 38 - 22 46 00 Int. 1260Fax: 22 91 32E-mail: intendente@maldonado.gub.uy

DIRECCIÓN GRAL. DE PLANEAMIENTO URBANO Y ORDENAMIENTO TERRITORIAL Director General Arq. Julio Riella Tels.: 22 37 83 ints. 1336 - 1320E-mail: planeamiento@maldonado.gub.uy

MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA

Ing. María Simon Ministra de Educación y Cultura Contactos: 915 73 59 ministra@mec.gub.uy

Dr. Felipe Michelini Subsecretario de Educación y Cultura Contactos: 915 29 63 michelini@mec.gub.uy


_____________________________________________

volver a La Solana del Mar está sola